
El Gobierno nacional oficializó modificaciones en la Ley Nacional de Tránsito a través del Decreto 196/2025, publicado este martes en el Boletín Oficial. Entre los cambios más relevantes, se destacan nuevas disposiciones para la Verificación Técnica Vehicular (VTV), la licencia de conducir, la importación de automóviles y la homologación de casas rodantes. En el caso de la inspección vehicular, la normativa permitirá que talleres privados y concesionarios se conviertan en centros de verificación habilitados en todo el país.
En este sentido, los talleres que deseen adherirse a la nueva regulación deberán cumplir con ciertos requisitos, entre ellos, contar con un ingeniero responsable de cada inspección y enviar los datos de cada control a una base de datos nacional. A su vez, podrán establecer libremente el costo de la revisión, fomentando la competencia entre distintos centros de verificación. “Invitamos a todas las jurisdicciones a que sus centros de verificación sean de alcance nacional”, indicaron las autoridades.
Asimismo, el decreto establece que las jurisdicciones que adhieran al nuevo sistema permitirán que cualquier vehículo pueda realizar la verificación en otra provincia o ciudad adherida. De tal modo, si Mendoza y Córdoba adoptan esta normativa, un automóvil radicado en la capital cordobesa podrá realizar la VTV en la capital mendocina y viceversa. En cambio, quienes residan en distritos que no se sumen a la nueva disposición solo podrán realizar la revisión en su propia jurisdicción.
Por su parte, la Ciudad de Buenos Aires aún no definió si adherirá a la nueva regulación. Desde el gobierno porteño informaron que “por el momento no hay ningún cambio en cuanto al funcionamiento de la VTV”. En este contexto, el director del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), Eduardo Bertotti, advirtió que “el sistema nacional de Revisión Técnica Obligatoria (RTO) y los sistemas provinciales de Verificación Técnica Vehicular (VTV) están hechos en base a los estándares de la Unión Europea, los cuales disponen que la revisión vehicular debe ser efectuada por empresas cuyo objeto sea, precisamente, la verificación técnica”. En tanto, destacó que estos centros no están autorizados a realizar tareas de reparación o venta de repuestos para evitar conflictos de intereses.
Además, Bertotti remarcó que en el caso de la Ciudad, “al ser una ciudad densamente poblada, no se pueden instalar plantas que manejen grandes vehículos en cualquier barrio porque generaría más embotellamientos y mayor congestión”. Según explicó, la localización de los centros de inspección deberá contemplar espacios amplios y accesibles para absorber el alto volumen de vehículos que acudirán diariamente.
En paralelo, el decreto también introduce modificaciones en los plazos de vigencia de las obleas de la VTV, en línea con sistemas adoptados en otros países. En España, por ejemplo, la primera inspección debe realizarse a los cuatro años desde el patentamiento del auto y luego cada dos años, mientras que en Italia y Francia la revisión sigue un esquema similar. En Alemania, en cambio, la primera verificación se realiza a los tres años y luego cada dos, independientemente de la antigüedad del vehículo. Inglaterra adopta un sistema más estricto, con controles anuales luego del tercer año.
En América Latina, Chile establece una primera inspección a los dos años del patentamiento y luego de forma anual a partir del cuarto año. Por otro lado, Ecuador aplica un mecanismo similar al argentino, exigiendo la primera revisión a los cinco años, luego cada dos años hasta cumplir la década y, a partir de allí, de manera anual.
Si bien el decreto ya está en vigencia, la adhesión de las distintas jurisdicciones definirá el impacto real de estas modificaciones. Mientras tanto, la Ciudad de Buenos Aires mantiene el sistema actual sin cambios inmediatos, a la espera de evaluar los efectos de la nueva normativa a nivel nacional.